Rana dice:
A todos nos gusta estar locos en un segundo, vivir cada instante como si el siguente se fue a derretir entre tu mirada y la del otro. Pero a este locura la dominamos y la aborrecemos, la escupimos y la vomitamos...por qué? porque es lo insano, es lo anormal, es lo rarito. Nadie quiere estar loco para ser eso, pero a mi que me da que el otro me mire con sos ojos, que sabe el de caminar descalzo bajo la lluvia, que sabe él de mirar las flores para ver una hormiga caminando.
Lo mejor de los viajes, es que te vuelves loco, y nadie te mira, porque en ese instante todos estamos locos. Es tomar la carretera desconocida, la misma que toma Sal y Dean, la misma que tomamos todos para desaparecer de este lugar y aparecer en otro, pese a que la desolación cubra nuestros cuerpo con una manta fría, y llena de recuerdos y de conversaciones de madrugada.
El estar loco, es ser tu mismo, en todo los segundos, nada de que el otro, no, tú mismo en cada instante. diciendo lo que realmente quieres decir y no lo que quieran escuchar, que para eso están las grabadoras que reproducen lo que quieras escuchar.
Pero esa ciudad, era para los locos, caminar frente al viento que hablaba con los árboles, confundirlos con personas esperando taxis, sentirse que caminas a ninguna lado pero sabes que llegarás a otro. Usar un mapa de una ciudad sin nombres, que son personas, sentir que el tiempo y la pena vuela, recordar el pasado, sentirte debastado por todo, levantarse con el corazón contento, sudar felicidad, levantarse nuevamente y patear toda esa mierda, sabiendo que más allá hay buena música, y hay un tipo que quiere hablarte de nada, y por nada, que te ofrece su botella para hablar de sus mujeres, fumarse un cigarrillo sabiendo que es el último pero no el ultimo que fumarás. Escuchar la música y viajar en una muralla hasta encontrarse con el cielo que viste de estrellas.
Eso es vivir para contar, y ser contado.
salud!
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